Muchas veces los niños se muestran ansiosos, tristes, con rabia... cuando llega el momento de despedirse de sus papás e iniciar rutinas con otras personas o por sí mismos. Por ejemplo, cuando comienza el cole o la guardería, cuando se quedan con los abuelos...
Aquí os dejo algunos consejos para que esta separación sea más fácil tanto para los niños como para los papás.
Espero que os sea útil.
· - Establecer un ritual de despedida: Compartir un ritual de
despedida al dejar al niños en el colegio o en casa de los abuelos, puede
ayudar a tranquilizar al niño y asegurarle que quedarse al cuidado de su profesora,
niñera o abuelos es parte de su nueva rutina. La rutina y la estructura son
fundamentales para los niños, un pequeño ritual de despedida contribuye a
normalizar la separación y con el tiempo, reducir el grado de estrés al decir
“Adiós”.
- Mantener la calma. Los niños reflejan y reaccionan frente al estado
emocional de los padres y sus cuidadores. Si tu hijo te ve nervioso o asustado,
el reflejará este estado emocional.
· - No permanezcas más tiempo del necesario al decir
adiós. Puede parecer que
el llanto del niño nunca se detendrá.
- - No desaparezcas sin antes avisarle a tu hijo. Los padres que se retiran sin
decir adiós mientras los niños están distraídos, contribuyen a que los pequeños
desarrollen la falta de confianza y el miedo al abandono.
- Habla con tu hijo acerca de los cambios y los aspectos positivos que
implican transitar una nueva etapa o situación (empezar el colegio, cambiar de
maestra, ser más independiente, viaje de los padres…)
- - Trata de ser firme y consistente. La “dulce firmeza” le
transmitirá la seguridad y consistencia que tu hijo necesita para poder crecer.
- La
ansiedad de separación corresponde a una etapa evolutivamente normal del
desarrollo, sólo en casos muy concretos es necesaria la intervención del especialista.