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lunes, 16 de febrero de 2015

VAMOS A CONTAR UN CUENTO...


Isabel Agërra, en su libro "Chiquitines" hace una reflexión muy importante sobre los cuentos y el significado que tienen para los niños tanto el cuento como el cuentacuentos:
"La primera persona que, con magia, ilusión, etc, les hace vivir un cuentecito, se convierte en alguien tan importante para los pequeños que, cualquier batalla que en contra se quiera propugnar, hay que darla por perdida..."

Para los más pequeños, un cuento, es cualquier cosa que se les cuente, con tal de que, al narrarla, se les haga vivir, sentir y hasta ver de todas las formas posibles.

Pedagógicamente es importante que desde los primeros años los niños se acostumbren a escuchar cuentos, pero no vale cualquier cuento, es necesario saber elegir el tema y el vocabulario adecuado para cada niño.

En términos generales, podemos decir que los cuentos deben ser significativos, breves, de vocabulario usual y rico en imágenes.

¿Qué objetivos queremos alcanzar contando un cuento?

- Fomentar la expresión oral.
- Promover psicomotricidad y animación.
- Desarrollar la imaginación y la creatividad.
- Facilitar el desarrollo de la memoria.
- Promover valores.
- Desarrollar la capacidad de observación y atención.
- Aprender a resolver problemas cotidianos.
- Promover comunicación y aceptación.
- Y muchos más...

¿Cómo seleccionamos el cuento más adecuado?

Hay que tener en cuenta de que no todo vale para leer a los niños. Algunas pautas de elección de cuentos elementales son las siguientes:

- Buscar cuentecitos muy breves, con cuyos personajes los niños se sientan identidicados o identifiquen a amigos o miembros de la familia.
- Busca que la narración transcurra en escenarios conocidos para los niños, de forma que puedan imaginarla.
- Busca un vocabulario que sea el usual para los niños, pero introduce poco a poco palabras nuevas para aumentar su vocabulario.
- Trata de que el contenido sea sencillo, fácil de captar por los pequeños, evitando las descripciones largar y priorizando los diálogos.
- Ten habilidad para que el final del cuento sea siempre algo sorprendente, pero del agrado de los niños, es decir, que coincida con lo que ellos esperan.

Y cuando hemos elegido el cuento... ¿Cómo lo leemos?

El acto de leer o contar un cuento es muy importante, hay que tener en cuenta ciertos conocimientos de los niños para hacerlo de una forma productiva.
- Los niños pequeños se van a creer todo lo que los adultos les digamos, es decir, que si yo les digo que mi mano habla, se van a creer que es así. Por eso, un buen recurso para acompañar a la narración es la utilización de gestos, escenificaciones, etc, durante el transcurso de su lectura.
- Otro recurso muy útil es que el narrador trate de ir dibujando el cuento a medida que lo lee.
- En las narraciones para niños pequeños no debe haber muchos personajes, de forma que puedan reconocerlos y no olvidarlos.
- Hay que evitar todo lo que pueda provocar miedos o malos recuerdos.
- Se pueden utilizar viñetas o secuencias lógicas para acompañar a los cuentos.
- A partir de una imagen podemos tratar de que los niños inventen sus propias historietas.
- Utilizar onomatopeyas o efectos sonoros para acompañar a los cuentos.
- Cuentos mímicos o motores, acompañamos la narración con movimientos.
- No podemos olvidar las tradicionales marionetas que nos servirán para acompañar los diálogos de los personajes y contextualizar la historia.


CÓMO AYUDAR A LOS NIÑOS A SUPERAR SUS TEMORES



   Qué hacer si el niño tiene miedo

·         Primero, identificar lo que produce miedo.
·         Hablar sobre las cosas que le causan temor, que se sienta escuchado
·         Tener un talante comprensivo. Procurar que no se sienta avergonzado ni regañado. 
·         Transmitirle seguridad y confianza, siempre con un tono relajado. 
·         Alentarle a que se enfrente a sus temores de forma gradual, aunque al principio sea con nuestra ayuda, sin forzarlos y elogiando sus conductas valerosas. 
·         Fomentar su autoestima y autonomía. 
·         Enseñarle maneras de contrarrestar la ansiedad: escuchar música, relajarse, o actividades que le mantengan ocupado (contar fichas, enumerar comidas favoritas). 
·         Concederle algún poder sobre la situación (encender una pequeña luz, tener una pequeña mascota). 
·         Dar ejemplo, de forma que tenga en nosotros un modelo adecuado de superación. 
·         Ofrecer al niño una visión positiva del mundo. Hay que enseñarle a no preocuparse excesivamente por las cosas y a encontrar soluciones a los problemas que le surjan. 
·         Mucho humor. Un buen antídoto contra el miedo es transformar aspectos aterradores en características graciosas mediante dibujos y bromas.




  Qué NO hacer si el niño tiene miedo

·         No se debe ignorar el miedo. Frases del tipo no te asustes, no tienes motivo” o “tienes que ser valiente” le hacen sentirse incomprendido y solo ante el peligro, ya que si sus padres niegan su miedo, seguramente no le van a poder ayudar a superarlo. 
·         Tampoco hay que reaccionar de forma exagerada. El niño puede ver en ello más atención y concesiones de las normales, que le libran de tareas y obligaciones, reforzando accidentalmente los temores. 
·         No burlarnos del niño, ni regañarle. La ridiculización no le hace menos miedoso, solo merma la confianza en sí mismo y hace que trate de ocultar su miedo. 
·         No evitarle los objetos y hechos que teme, ya que así supera momentáneamente el miedo, pero no le ayuda a vencerlo definitivamente. 
·         Permitir al niño dormir en la cama con los padres debe ser algo muy excepcional, como motivo de fiesta, pero nunca como medio para solucionar el problema. 
·         No mentir al niño. La información sobre un hecho que le sobrepasa (por ejemplo, vacunarse) le puede ayudar a controlarlo. Simplemente hay que explicarle las cosas de manera sencilla para que las pueda entender. 
·         Si son niños especialmente temerosos, evitar las historias de ogros, fantasmas o brujas, o actividades que puedan asustarlos (películas de miedo, sustos...), sobre todo antes de irse a dormir. 
·         No transmitirles nuestros temores personales.


martes, 3 de febrero de 2015

Yoga para peques

Han llegado hasta mi correo estas imágenes y me ha parecido genial compartirlo, el Yoga... algo para lo que los adultos necesitamos crear ese espacio... ese momento de relajación.
Pues ahí os dejo unas estrategias para poder realizarlo los los niños.
¡Si lo ponéis en práctica contadme la experiencia!



¿Cómo podemos educar en Inteligencia Emocional?

La inteligencia emocional es un conjunto de habilidades psicológicas que permiten apreciar y expresar de manera equilibrada nuestras propias emociones, entender las de los demás, y utilizar esta información para guiar nuestra forma de pensar y nuestro comportamiento.

Los fundamentos que establecen la base de la inteligencia emocional de una persona son los siguientes:

Las emociones se aprenden a gestionar en familia.

Es fundamental:

- Lo que decimos a los niños.
- Lo que hacemos con los niños.
- Cómo manejamos nuestros propios sentimientos.
- Que emociones y sentimientos perciben los niños.
- Qué emociones y sentimientos se manifiestan en la relación de pareja.

Éstas son las bases para establecer una buena inteligencia emocional en los niños, pero también existen unos "contraconsejos" que nunca debemos olvidar. Ahí os los dejo:


           

lunes, 2 de febrero de 2015

La pulga Federica (Gloria Fuertes)


Pobre pulga Federica... ¿a quién os recuerda? Ya por los años 40 Gloria Fuertes nos hablaba de diversidad en sus poemas, y todavía hoy en muchos no logramos comprenderlo del todo...

LA PULGA FEDERICA



La pulga Federica
a picar se dedica, porque es su obligación;
la gente la critica, 
si pica porque pica,
¡Qué falta de atención!

La llevan al colegio,
no para de saltar,
distrae a los chiquillos,
va de aquí para allá.

Es pulga, es sólo pulga,
y lo suyo es picar.
La maestra le dice:
- Pulga, te portas mal.

Federica dio un salto,
se fue al mapa
y se metió en el mar.



jueves, 29 de enero de 2015

UN CUENTO PARA AYUDAR A LOS NIÑOS QUE TIENE MIEDO A DORMIR

EL MIEDO ES SUAVE Y BLANDITO



Marina era una niña que tenía mucho miedo de la oscuridad. Al apagarse la luz, todas las cosas y sombras le parecían los más temibles monstruos. Y aunque sus papás le explicaban cada día con mucha paciencia que aquello no eran monstruos, y ella les entendía, no dejaba de sentir un miedo atroz.
Un día recibieron en casa la visita de la tía Valeria. Era una mujer increíble, famosísima por su valentía y por haber hecho miles de viajes y vivido cientos de aventuras, de las que incluso habían hecho libros y películas. Marina, con ganas de vencer el miedo, le preguntó a su tía cómo era tan valiente, y si alguna vez había se había asustado.
- Muchísimas veces, Marina. Recuerdo cuando era pequeña y tenía un miedo terrible a la oscuridad. No podía quedarme a oscuras ni un momento.
La niña se emocionó muchísimo; ¿cómo era posible que alguien tan valiente pudiera haber tenido miedo a la oscuridad?
- Te contaré un secreto, Marina. Quienes me ensañaron a ser valiente fueron unos niños ciegos. Ellos no pueden ver, así que si no hubieran descubierto el secreto de no tener miedo a la oscuridad, estarían siempre asustadísimos.
- ¡Es verdad! -dijo Marina, muy interesada- ¿me cuentas ese secreto?
- ¡Claro! su secreto es cambiar de ojos. Como ellos no pueden ver, sus ojos son sus manos. Lo único que tienes que hacer para vencer el miedo a la oscuridad es hacer como ellos, cerrar los ojos de la cara y usar los de las manos. Te propongo un trato: esta noche, cuando vayas a dormir y apagues la luz, si hay algo que te dé miedo cierra los ojos, levántate con cuidado, y trata de ver qué es lo que te daba miedo con los ojos de tus manos... y mañana me cuentas cómo es el miedo.
Marina aceptó, algo preocupada. Sabía que tendría que ser valiente para cerrar los ojos y tocar aquello que le asustaba, pero estaba dispuesta a probarlo, porque ya era muy mayor, así que no protestó ni un pelín cuando sus padres la acostaron, y ella misma apagó la luz. Al poco rato, sintió miedo de una de las sombras en la habitación, y haciendo caso del consejo de la tía Valeria, cerró los ojos de la cara y abrió los de las manos, y con mucho valor fue a tocar aquella sombra misteriosa...

A la mañana siguiente, Marina llegó corriendo a la cocina, con una gran sonrisa, y cantando. "¡el miedo es blandito y suave!... ¡es mi osito de peluche!"

miércoles, 28 de enero de 2015

SEÑALES DE ALARMA EN NIÑOS DE 0 A 24 MESES

Existen varios indicadores que debemos tener en cuenta para pensar que el desarrollo de un niño entre el nacimiento y los 24 meses no es el adecuado.


Si detectamos en un niño dos de estas señales de forma reiterada es necesario consultar con un especialista para descartar cualquier posible alteración en el desarrollo.

No es nada fácil para los padres pensar que su hijo puede presentar algún problema, pero lo más importante en estos casos es poder detectarlo a tiempo. Los primeros años de la vida de un niño es la época de mayor plasticidad cerebral, es decir, donde se pueden producir y estabilizar los aprendizaje más importantes y básicos a lo largo de su vida. 

ADAPTACIÓN SOCIAL

  • No establece contacto visual con el adulto.
  • No mira conjuntamente con un adulto a un elemento o lugar que se le indica.
  • Llora sin aparente razón.
  • Cuando llora le cuesta mucho calmarse.
  • No presenta sonrisa social.
  • No tiene interés en actuar socialmente.
  • No demanda atención por parte del adulto.
  • Rehuye el contacto físico.
  • Se pone rígido cuando le cogen en brazos.
  • No señala objetos.
  • No tiene coordinación mirada-gesto-vocalización a la hora de comunicar.

JUEGO

  • No imita acciones con objetos
  • Se queda mirando un objeto durante periodos largos.
  • Explora objetos de forma repetitiva.
  • Juega de manera inusual: apila objetos, los da la vuelta, los pone en fila…

LENGUAJE Y COMUNICACIÓN

  • No busca un objeto que se le ha caído o que se ha escondido (6 meses).
  • No tiene balbuceo social recíproco.
  • No comprende la indicación “ven aquí” (12 meses).
  • Repite palabras o hace sonidos extraños (14 meses)
  • Tiene un tono de voz inusual, como el de los dibujos animados.

FUNCIONES SENSORIALES O MOTORAS

  • Fijación visual atípica: luz, cosas que se mueven…
  • No reacciona a estímulos auditivos.
  • Se pega al oído cosas que tengan un sonido determinado.
  • Le molesta la presión sobre su cuerpo (silla, brazos, manta…)
  • Llora cuando le bañan.
  • Le molesta que le cojan en brazos.
  • Tiene un nivel de actividad muy bajo o muy alto.
  • Retraso en la motricidad.
  • presenta conductas motoras repetitivas (estereotipias).

OTROS ASPECTOS A TENER EN CUENTA

  • No gatea
  • No puede permanecer de pie con ayuda.
  • No busca las cosas que ve esconder.
  • No dice palabras sencillas como mamá o papá.
  • No aprende a usar gestos como saludar con la mano o mover la cabeza.
  • No señala cosas.
  • Pierde habilidades que ya había adquirido en etapas anteriores.

jueves, 22 de enero de 2015

¿Qué podemos hacer cuándo los niños se chupan el dedo?

CÓMO CONSEGUIR QUE LOS NIÑOS DEJEN DE CHUPARSE EL DEDO


·         La conducta de chuparse el dedo suele ser algo normal en niños de hasta dos años y medio aproximadamente, ya que es un reflejo instintivo que forma parte de su vida desde las 13 semanas de gestación.



  • Si el niño es menor de dos años, vamos a tener paciencia y dejar que esta conducta se vaya extinguiendo a medida que pase el tiempo o seguir las pautas que no requieran un grado alto de comprensión por parte del niño.
  • Si comienzan a salirle heridas en el dedo, puedes tapárselo con una gasa o tirita en los momentos donde el niño esté más ocioso.
  • Intenta detectar en qué momento el niño se chupa el dedo, si lo hace cuando tiene hambre, sueño, mientras ve la televisión, cuando se encuentra aburrido, de este modo será más fácil asociar con qué tipo de placer o situación relaciona el acto.
  • Si notas que el niño se chupa el dedo cuando está aburrido o inactivo, intenta entonces mantener sus manos ocupadas, dale algún juguete o actividad para realizar, mientras más tareas recreativas tenga más rápido irá olvidando esa asociación dedo/aburrimiento.
  • Nunca utilices los gritos o la violencia para evitar que el niño continúe con este hábito, esto solo conseguirá asustarlo y volverlo temeroso, es importante que le expliques que los niños grandes no hacen eso y que además puede ser malo para su dentadura.
  • Proponle un juego para que deje de chupar dedo en el que exista un sistema de recompensas cada vez que lo consiga, de este modo se sentirá incentivado a dejar el hábito (a partir de 3 años).
  • Si tu niño es mayor de cuatro años ya podrás preguntarle directamente por que le gusta chuparse el dedo. Algunos niños tienen este hábito porque se sienten inseguros o temerosos, si es así es importante reforzar su autoestima.
  • Con el tiempo, tu trabajo y el tiempo que pasa en el colegio notarás que tu pequeño comenzará a chuparse el dedo solo en la intimidad, quizá para dormirse, o mientras ve televisión. De este modo irá poco a poco abandonando el acto hasta que se convierta en etapa superada.
  • Si notas que el paladar del pequeño ha comenzado a sufrir debido a este hábito es importante que acudas a un especialista.

martes, 20 de enero de 2015

Bebés, padres, tacto y masaje

"Alimentar al niño?
Si,
pero no solamente con leche.
Hay que tomarlo en brazos,
hay que acariciarlo, acunarlo
y masajearlo.
Hay que hablar a la piel del pequeño,
hay que hablarle a su espalda.
Que tiene sed y hambre igual que su vientre."
  
                                      Frédérick Laboyer



He plasmado este pequeño poema de Frédérick Laboyer para contextualizar el tema del que voy a hablar, LOS BENEFICIOS DEL MASAJE INFANTIL, es decir, los beneficios de cubrir las necesidades básicas del bebé utilizando el afecto y el tacto.

En la encueSta de este mes va ganando el tema "Masaje Infantil", por lo que he querido aportar la información inicial sobre el masaje, ¿para qué sirve?

El masaje infantil es sobre todo un medio de comunicación entre los papás y los bebés, es necesario tener en cuenta que el sentido del tacto se desarrolla entre las seis y las nueve semanas de gestación, lo que le permite recibir masaje dentro del útero, algo que el bebé no quiere perder cuando llega a la vida.

A continuación especifico los beneficios del Masaje Infantil, recogidos por la AEMI (Asociación española de masaje infantil):


NIVEL FISIOLÓGICO


Sistema nervioso:

La piel es el mayor y más poderoso sistema de comunicación de que dispone el bebé; a través del tacto se transmiten infinidad de mensajes del medio externo al interno (el cerebro).
Estos estímulos externos, durante gran parte de la vida del niño se reciben principalmente vía tacto (hasta los 12 años sigue siendo el sentido predominante para integrar información del mundo exterior). El tacto favorece el proceso de mielinización.
A partir de los 7 años, el proceso de inhervación del córtex se suma al proceso de la mielinización que se haya producido.

Sistema hormonal:
  • Reducción del ACTH y las catecolaminas
  • Liberación de endorfina, oxitocina y prolactina
    La prolactina es la encargada de la producción de leche y tiene una misión fundamental en la relación madre-hijo. Esta hormona facilita la creación de la conducta maternal: las ganas de atender y cuidar al bebé, encontrarle lo positivo para favorecer la vinculación, ganas de tocarlo, acariciarlo... La prolactina no solo se desprende en la madre sino también en el padre o hermanos cuando contactan afectuosamente con el bebé vía tacto.
Sistema inmunológico:

Una situación de tranquilidad mantiene en equilibrio el sistema inmunológico y mejora su funcionamiento. El estrés, por el contrario, lo debilita.

La seguridad emocional que podemos ofrecer al bebé a través de un contacto corporal amoroso y continuado, así como el hecho de favorecer un estado de tranquilidad y relajación, fortalecerán su sistema inmunológico.

Sistema gastro-intestinal:

El masaje durante los primeros meses ayuda a madurar el sistema gastro-intestinal, y después a regularlo.

El masaje ayuda en situaciones de cólicos y gases a disminuir el dolor y las incomodidades, así pues, favorece a la creación de un ambiente más distendido en la familia facilitando una mejor relación entre padres e hijos desde los primeros días de vida.

Sistema respiratorio:

El masaje en la zona del pecho, espalda y hombros ayuda a regular el sistema respiratorio.

Sistema circulatorio:

A mayor aporte de oxígeno mayor limpieza de la sangre. Los movimientos de vaciado venoso (los de entrada) ayudan al retorno de la sangre al corazón y producen un efecto tonificante. Los de salida ayudan a la sangre a llegar hasta los extremos (manos y pies) y producen un efecto relajante.

Sistema linfático:

Ayuda a drenar el sistema linfático suavemente.

Sistema muscular:

El masaje tiene un efecto relajante y tonificante de la musculatura. Ayuda a disolver nudos de tensión física y emocional, que el niño va acumulando a lo largo de los días.

En el niño, las tensiones físicas se acumulan en diferentes zonas musculares según la fase motriz en la que se encuentre.


PLACER SENSORIAL


El placer sensorial es importantísimo para poder vivir el cuerpo y el ser con libertad, obertura, sensualidad, sensibilidad y autonomía.

El masaje es una muy buena herramienta que nos permite tomar conciencia de forma placentera de las dimensiones y el espacio de nuestro cuerpo en relación al espacio externo.

Nos permite conocer nuestros límites corporales, que en el futuro nos ayudarán a conocer nuestros límites respecto a los demás y a respetarlos.

Si este conocimiento ha sido placentero, implica una aceptación buena de uno mismo, factor importantísimo para la seguridad, confianza y autoestima. Esta seguridad es la que nos mantiene en equilibrio emocional y nos permite abrirnos al mundo aceptando a los demás.


EQUILIBRIO TENSIÓN-RELAJACIÓN. 


Tensión: porque el estímulo táctil, auditivo, visual, emocional... que "juegan" en el masaje, ponen al bebé en estado de alerta, Y lo abre a procesos de memorización y aprendizaje.

Relajación: porque reduce la tensión excesiva cuando se canaliza. Ayuda a autorregular y procesar las experiencias vividas y permite al bebé liberar las tensiones acumuladas del día con la persona en quien más confía, en un clima cálido, tranquilo, de amor y acogida.

Con el masaje, el bebé aprende a responder a la tensión con la relajación.
El masaje diario aumenta el umbral para soportar los estímulos en la mayoría de los bebes.
Los bebés con problemas de aceptación del tacto (prematuros, hipersensitivos...), van aumentando gradualmente la tolerancia de forma suave y cuidadosa. La escucha del niño es básica al dar el masaje.

El contacto corporal, vivido de forma positiva, ayuda al niño a disolver tensiones corporales-emocionales, ya que le permite una vía de canalización y salida de sus angustias.

A veces, cuando tocamos a un niño durante el masaje, se desencadena el llanto. Este llanto puede no estar relacionado a una razón fisiológica concreta, ni al rechazo a nuestro contacto. 

Podemos haber facilitado una vía de salida a una situación estresante. Este llanto es positivo y bueno que se produzca. Saber escuchar y acompañar este llanto es una necesidad que acerca y fortalece la relación y la confianza.

Por lo tanto podemos decir que el masaje en los niños tiene dos funciones liberadoras:
  • Liberadora de tensiones físicas producidas por la tensión excesiva.
  • De liberación emocional.

 

 

VÍNCULO AFECTIVO


Ayuda a crear y a nutrir los lazos entre madre/padre/bebé, que tan importantes son en la relación y comunicación entre ellos.

Cuanto más vinculados estén los padres respecto al niño:
  • Más vinculado estará el niño con los padres, convirtiendo esta relación comunicativa tan fuerte en la base sobre la que se ira construyendo el desarrollo positivo de su persona.
  • Este vínculo no solo se puede establecer con la madre. La función del padre es básica en el nuevo núcleo familiar.
    El masaje diario, permite al padre encontrar una relación intensa con su pequeño desde los inicios.
  • Menos probabilidad habrá de abandono físico, psíquico o emocional del niño, y por lo tanto, disminuye el riesgo de maltrato infantil.
Aunque las condiciones no hayan sido favorables y no se haya podido establecer una vinculación inicial, el masaje infantil puede ser una vía para potenciar este vínculo.

Curso de Masaje Infantil PLAZAS GRATUÍTAS



En los meses de Febrero y Marzo se impartirán varios cursos de Masaje Infantil para bebés menores de un año.
Las 5 primeras inscripciones serán gratuitas y las 5 siguientes tendrán un descuento del 50%.
Si estás interesado o conoces a alguien que le pueda interesar manda un mail a elisa.baldosasamarillas@gmail.com


Manifiesto de un niño

He encontrado esta infografía por ahí, me ha parecido interesante y la he compartido con los papás de mi centro de trabajo, he recibido muchas reflexiones a cerca de la infografía, así que la comparto también aquí para que le sea útil a más gente.
Espero que también os haga reflexionar...


viernes, 16 de enero de 2015

Estimulación del los órganos del habla

Nuestros peques ya tienen casi un año y empiezan a descubrir el lenguaje oral... estamos muy contentos porque ya dicen alguna palabrita, aunque a veces casi no les entendamos.

Tienen mucho interés en comenzar a decirnos cosas pero aún no tienen la suficiente fuerza para pronunciar las palabras.

Aquí os dejo unas pautas para realizar masaje en los órganos del habla y ayudar a los peques a que poco a poco vayan cogiendo fuerza en su musculatura bucofacial.

Este masaje también está recomendado para niños mayores que aún tienen dificultades a la hora de pronunciar.



ESTIMULACIÓN DEL LENGUAJE ORAL: MASAJES BUCOFACIALES

1.    Movimientos ascendentes: con la yema de sus dedos masajee la cara empezando por debajo del labio inferior y ascendiendo hasta cerca de los ojos, primero el lado izquierdo y luego el derecho. 

2.    Movimientos circulares: con la yema del dedo índice en la mejilla haga círculos cada vez más grandes hasta terminar en la oreja, primero en el lado derecho y luego en el izquierdo. 

3.     Movimientos laterales: con la yema del dedo índice masajee por encima del labio superior de derecha a izquierda y luego de izquierda a derecha. Haga lo mismo debajo del labio inferior. 

4.    Movimientos de barrido: con borde del dedo índice masajee empezando del mentón hacia el labio inferior y luego inicie debajo de la nariz hacia el labio superior. 

5.    Pellizcos: Pellizque suavemente el labio superior empezando de una esquina, siga pellizcando y avance hacia el otro extremo. Haga lo mismo con el labio inferior. 

6.    Movimientos alrededor de los labios: con la yema del dedo índice masajee iniciando en el borde del labio inferior izquierdo dirigiéndose hacia el extremo derecho, rodee el ángulo del labio, continúe recorriendo el borde del labio superior hasta terminar en el borde del labio inferior izquierdo. Repita lo mismo pero en sentido contrario. 


7.     Movimientos de toda la cara: colóquese detrás de su hijo y con la yema de sus cuatro dedos masajee la cara empezando del borde lateral de la cara y diríjase hacia la nariz. Haga lo mismo en el otro lado (si desea puede hacerlo con ambas manos).  

Algunas ideas para trabajar la motricidad fina con los peques

La motricidad fina implica el control voluntario y preciso de los movimientos de las manos y los dedos. Es una habilidad fundamental para realizar gran cantidad de actividades escolares. Es habitual, que al comienzo de la Educación Infantil haya niños y niñas que tengan dificultades en el comienzo del desarrollo de esta habilidad.



Las principales dificultades se plantean a la hora de:
·         Colorear dibujos completos
·         Doblar y rasgar papel
·         Modelar plastilina
·         Usar lo cubiertos en la comida
·         Abrocharse, y desabrocharse los botones
·         Recortar con tijeras
·         Escribir letras
·         Otras muchas acciones de la vida cotidiana de los niños que requieren precisión.

ACTIVIDADES

Los niños no deben estar cansados a la hora de realizar estas actividades y es importante que los motivemos para que lo hagan lo mejor posible.

Las actividades deben de tener un cierto grado de funcionalidad, es decir, que sirvan para algo: un regalo para mamá, superar un reto, ayudar en las actividades cotidianas, decorar un cuarto…

Os proponemos las siguientes actividades para mejorar la motricidad fina de los niños en Educación Infantil:

·            Actividades con plastilina: pellizcar trocitos de plastilina, hacer pequeñas bolitas, aplastar las bolitas con el dedo (primero con el índice y después con el pulgar), extender plastilina sobre alguna superficie lisa, realizar juego libre con plastilina…

·     Actividades con papel: rasgar papel (utilizando los dedos pulgar e índice), hacer bolitas arrugando el papel, doblar papel…

·         Pegar pegatinas: despegar las pegatinas y pegarlas en lugares determinados o libremente.

·         Colorear: mejor empezar por espacios pequeños y por cosas que les motiven.

·         Dibujar: dibujo libre, garabateo, darles un tema en concreto…

·         Pintura de dedos: pintar libremente o seguir caminos que vosotros les marquéis, colorear…

·         Ensartar cuentas o macarrones: en lana y hacer collares.

·         Jugar con pinzas de la ropa: colocarlas en la ropa o en cartulina.

·         Abrochar y desabrochar cremalleras, botones…

·         Abrir y cerrar ventanas.

·         Formar torres con bloques.

·         Picar líneas y siluetas con el punzón.

·         Estirar gomas elásticas, globos…

·         Meter bolitas, granos de arroz o lentejas en una botella.

·         Ejercicios de disociación de las manos:

-    Hacer determinadas actividades con una mano mientras la otra está apoyada y quieta sobre la mesa.
-      Abrir y cerrar las manos alternativamente.
-      Golpear la mesa, una mano con la palma y otra con el canto; una con el puño y otra con el dorso.
-      Hacer círculos con las manos.

·         Ejercicios de imitación y estimulación con dedos y manos:

-      Abrir y cerrar los dedos con las palmas unidas. 
-      Abrir las palmas sin dejar de tocarse las yemas de los dedos.
-      Imitar tocar una trompeta, el piano o dar golpecitos con los dedos en la mesa.
-      Tocar cada dedo con los pulgares.
-      Abrir y cerrar los dedos apretando una pelota de goma.
-      Enrollar un ovillo de lana.
-      Rodar objetos con los dedos.